Los grados de incapacidad permanente

 

Como ya explicamos en el post «Clases de incapacidad», la incapacidad laboral consiste en la inhabilitación por parte de una persona para llevar a cabo con un mínimo de diligencia y profesionalidad su profesión habitual o cualquier tipo de actividad remunerada. Esta incapacidad puede ser temporal, más conocida como baja médica y tiene carácter transitorio, o bien permanente.

Vamos a centrarnos en los grados de incapacidad y desglosar uno por uno.

Grados de incapacidad

Incapacidad Permanente Parcial

Se considerará que puede ser beneficiario por Incapacidad Permanente Parcial aquel trabajador que haya sufrido un accidente laboral, cuyas lesiones sean definitivas, y que, consecuencia de las mismas, vea mermada su capacidad para el desarrollo de la profesión habitual en al menos un 33% de su rendimiento normal, sin llegar a suponer una Incapacidad Permanente Total.

Los requisitos principales y que en cierto modo entrañan ciertas dificultades radican en la prueba de que la merma física producida por la lesión definitiva repercuta de forma directa en la capacidad laboral del trabajador, de tal forma que suponga una reducción del rendimiento normal de al menos el 33%. Asimismo se tendrán en cuenta otros factores como la peligrosidad o penosidad que comporte para el desarrollo laboral.

La cuantía a pagar por parte de la entidad Gestora o Colaboradora asciende a 24 mensualidades de la base reguladora  que se haya tenido en cuenta durante la situación de incapacidad temporal. El abono de dicha cantidad se realiza en un único pago de ahí que se denomine “pago a tanto alzado”. Es decir, se realiza un solo pago al trabajador por el importe total de la indemnización.

Ejemplo de Incapacidad Permanente Parcial:

Base Reguladora de la Incapacidad Temporal:  1000 euros x 24 meses = 24.000 Euros Incapacidad Permanente Parcial

Incapacidad Permanente Total

 La incapacidad permanente total es aquella situación en la que el trabajador presenta unas reducciones anatómicas o funcionales graves que le imposibilita o inhabilita para el desarrollo de su profesión habitual de manera indefinida, pero tiene la capacidad de realizar otro tipo de tareas.

¿Qué requisitos se exigen en este grado de incapacidad?

a) En el denominado Régimen General deberán ser afiliados en situación de alta o “situación asimilada al alta”.

b) Tener cubierto un determinado periodo previo de cotización, si la incapacidad deriva de enfermedad común. Los mínimos varían en función de la edad del solicitante. Dependerá si se es mayor o menor de 31 años. Además se diferenciará entre periodos genéricos y específicos de cotización.

Expediente de Incapacidad Permanente Total

  • Si la incapacidad permanente surge tras haberse extinguido la incapacidad temporal de la que deriva, bien por agotamiento del plazo, bien por alta médica con propuesta de incapacidad permanente,

Lo habitual es que, tras agotar un periodo de incapacidad temporal, y no siendo posible la mejoría que permitiese desarrollar su profesión habitual, -obviamente tras agotar el tratamiento médico prescrito-, se inicie el correspondiente expediente de incapacidad permanente.

Cuantía de la pensión del grado de Incapacidad Permanente Total

Como norma general la cuantía es del 55% de la Base Reguladora, pudiendo incrementarse en un 20%, es decir, hasta el 75% de la Base Reguladora, al cumplirse 55 años de edad.

  • Las pensiones de incapacidad permanente total derivadas de Enfermedad Común y Accidente no laboral se abonan en 14 pagas. Es decir 12 pagas más 2 extraordinarias en los mese de junio y noviembre.
  • Las derivadas de Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional se abonan en 12 pagas.

La Base reguladora es el importe que se tiene en consideración como base del cálculo a efectos de cotización tras aplicar determinadas operaciones matemáticas recogidas en las normas de referencia. Dependiendo del origen de la incapacidad permanente total – enfermedad común, accidente no laboral, accidente de trabajo o enfermedad profesional – se tendrán en cuenta unos determinados parámetros.

Incapacidad Permanente Absoluta

Se fijará la misma para aquel trabajador que no pueda desarrollar ningún tipo de actividad laboral, aún siendo ésta sedentaria o liviana. Es decir, no permite a la persona ser capaz de desarrollar ningún tipo de trabajo.

Para ello y, como es obvio, debe padecer unas secuelas físicas y/o psíquicas de gran envergadura. No obstante se deberán tener en cuenta otros factores:  la edad del trabajador, su nivel cultural, estudios-formación académica,  y experiencia laboral entre otros.

Igualmente para el reconocimiento de este grado de incapacidad no es necesario que el trabajador no pueda desempeñar ninguna actividad laboral, es suficiente con que no pueda desempeñar ningún trabajo con un mínimo de rendimiento, diligencia y profesionalidad.

Cuantía de la pensión de Incapacidad Permanente Absoluta:

El trabajador cobrará en 100% de la base reguladora fijada.

En los casos de accidentes de trabajo en los que pudieran existir deficientes condiciones laborales en cuanto a las medidas de seguridad y salud de los trabajadores, según la gravedad de falta que se impusiese por el órgano correspondiente, se podría incrementar entre un 30-50% la pensión a cargo del empresario infractor.

Ejemplo de incapacidad permanente absoluta:

  • Ejemplo nº 1: Albañil, varón de 58 años, con estudios básicos, y experiencia laboral únicamente de peón de 40 años, que fruto de un accidente de trabajo sufre la pérdida de visión en ambos ojos con carácter definitivo.
  • Ejemplo nº 2: Padeces una enfermedad que te obliga a acudir al hospital dos veces a la semana para que te den el tratamiento correspondiente. Esos días no podrás ir a trabajar, pero el resto sí que puedes, es decir, tu capacidad laboral no se ve mermada. Pero, ninguna empresa o empresario contrataría a una persona que tiene dichas limitaciones. Es decir, puedes trabajar pero sin un mínimo de rendimiento, eficacia y profesionalidad que es exigible en situaciones normales del mercado laboral.

Gran Invalidez

Es el mayor grado de incapacidad permanente existente. El factor diferencial  frente al  resto de incapacidades laborales es que el trabajador accidentado, dadas las secuelas definitivas existentes, necesitará de la ayuda de una tercera persona para poder desarrollar las tareas básicas y esenciales de su vida cotidiana.

Con ello queremos decir que dicha persona será incapaz de satisfacer por si misma aquellas necesidades primarias del ser humano, entendiendo éstas como: capacidad para alimentarse, de higiene, vestirse, desplazarse, y todos aquellos actos análogos. Obviamente, dicha persona requerirá de dicha ayuda, indispensable, para poder subsistir fisiológicamente y en términos de máxima dignidad humana.

La cuantía para la Gran Invalidez será la fijada como pensión por la incapacidad permanente que corresponda, incrementada porcentualmente con la finalidad de poder hacer frente a los gastos de la tercera persona que necesitará el pensionista, y que en ningún caso será inferior al 45% de la pensión percibida.

Ejemplo de incapacidad permanente Gran Invalidez:

Lesión en médula espinal: Tetraplejia.

Conclusión

Tal y como hemos relatado y esperamos que quede totalmente claro, no es posible realizar generalizaciones en cuanto al grado de incapacidades. No se puede determinar en términos generales si un trabajador por padecer unas determinadas lesiones  le será otorgada una incapacidad permanente parcial, una incapacidad permanente total o una incapacidad permanente absoluta. Por ello se deberá estudiar cada caso concreto.

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